Había algo que no se habían dicho, algo que
supuestamente se sobreentendía. Pero antes de siquiera intentarlo, ella se
marchó…
Lo vio en
sus ojos quería irse, y él no la detuvo, porque la amaba, porque todos los días
lo único que veía era su dolor y sufrimiento. No, esta vez el no sería egoísta…
Tomo su mano, y escondió su rostro en el pecho de
ella, esperando a que sucediese y lloro hasta cansarse, no se dio cuenta en que
momento dejo de respirar.
La había perdido, ella había muerto…
Todo, ella, él y su mundo dejo de existir…
Un sonido lo aturdió “La señal”…
Era el momento de olvidarla…
La desesperación lo embargo. Pues ya lo había
planeado, borraría sus recuerdos, pero no quería. Había pensado que sería mejor
que el dolor desapareciera.
Pero ahora… ¡No!, No la olvidaría…
Quería tener todo de ella, todo lo que le quedaba.
Sus sonrisas, sus abrazos, sus miradas y él era el único que las tenía…
El la quería mantener en sus recuerdos, pues sabía
que ella estaría ahí para el.
Tomo su cuerpo inerte entre sus brazos, la observo
con detenimiento, pues sería la última vez que la vería y a un que dolía y no
quería, así seria…
Recordó la primera vez que
la vio, con esa mirada penetrante
que parecía ver más allá de lo que él quería
mostrarle
Seria y orgullosa, pero también profunda y
honesta…
Ella recibió aquella terrible noticia con una
sonrisa y un “Lo enfrentaremos juntos”, pero lo sabía, él sabía que por las
noches ella lloraba desconsolada por su temor a morir
¿Y qué podía hacer para ayudarla? Nadie más que
ellos conocían su problema, nadie más que ellos lidiaban con la tortura de
verla empeorar cada día y sin la intención de ser ayudada por terceros
“De todas formas es terminal ¿No?” “De todas
formas moriré” le decía
Cuando lo decidió fue tarde, ella no lo resistió
por más tiempo, y ahora lamentaría el resto de su vida no haber dicho esas dos
palabras que tanto quemaban su garganta al verla, y por orgullo no las soltaba…
Saco el anillo
que guardaba en su bolsillo, ese con el que le pediría matrimonio
apresurado para constatar de una vez por todo su amor infinito y real.
“Ya es hora”, retumbo una voz en su cabeza.
Debía despedirse…
Tomo el anillo y lo coloco delicadamente en su
mano izquierda
La amaba, la amaba tanto…
-“Te amare hasta el final de mis días”
Esas fueron sus últimas palabras y después se fue…
Nuevamente salió de su casa con esa expresión
seria que se cargaba desde la muerte de aquella chica que cada día recordaba
sin ningún esfuerzo y al hacerlo, inconscientemente fruncía el ceño, llorando
algunas veces y otras más solo suspiraba con aire melancólico.
Muchas personas lo habían apoyado desde aquella
gran tragedia pero no servía de nada
El a diario recordaba cada momento en que
estuvieron juntos, cuando rieron, cuando peleaban, y aquel importante momento
en que ella apareció delante de sus ojos en el camino y desde entonces no pudo
sacarle la mirada de encima
El recordaba todo, pero le dolía saber que ella ya
no estaría para él, y el para ella
Pero siempre pensaba que en cada lugar que iba
ella estaba ahí, caminando a su lado, sonriéndole como siempre lo hacia
No había más remedio, ella se fue y no volvería…
Los minutos eran horas y las horas eran años…
La melancolía invadía sus días, le faltaba ella,
su calor, sus abrazos y sus sonrisas…
La quería ahí, la quería ya…
AUTOR:FCDL

Me gusto ☺👍
ResponderBorrarMuy bueno... �������������������� no dejes de escribir. Te amo
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